El Ayuntamiento ha confirmado el éxito del lanzamiento del PuerroSat-1, un microsatélite de baja órbita diseñado para la monitorización geométrica de las liliáceas locales. Desde 400 kilómetros de altitud, el ingenio detecta desviaciones de medio grado en la inclinación de cada ejemplar, permitiendo evaluar el estado gustativo de la cosecha antes de su paso por el mercado semanal.
Geometría y sabor
El sistema utiliza una triangulación GPS para calcular la sombra proyectada por cada planta en relación con el sol. Según la Concejalía de Innovación, un puerro que se inclina hacia el noroeste está procesando un exceso de nitrógeno que amarga su sabor. El riego por goteo ahora se ajusta automáticamente para enderezar el tallo mediante impactos hídricos de precisión milimétrica que corrigen la postura de la hortaliza en tiempo real.
Corrección postural hídrica
Buscamos una verticalidad absoluta; un puerro torcido es un puerro que ha perdido la fe en la cocina de proximidad
La precisión tecnológica permite incluso detectar si los caracoles afectan a la aerodinámica de las hojas, enviando alertas inmediatas a los terminales de los agricultores. Los interesados en recibir estos datos de inclinación deberán solicitar el alta en el padrón de satélites, aportando una fotografía reciente de su azada y el certificado de orientación magnética de su parcela.

